viernes 14.12.2018
Economía
Por Santiago Saenz Valiente.-
lunes 26 de Noviembre de 2018

Los impuestos en Argentina a 4 bandas

Santiago Sáenz Valiente
Santiago Sáenz Valiente

Como en el billar con los impuestos en este país vamos de banda en banda y no logramos hacer carambola. Los efectos distorsivos de unos repercuten en otros, y así se producen incrementos a los contribuyentes que perjudican la actividad o bien disminuciones de recaudación que afectan a las arcas fiscales.

El inmobiliario le pega a Bienes Personales y luego éste a la venta de bienes raíces, ya que las operaciones de inmuebles disminuyen al recibir un mayor castigo tributario. La carga de sellos contribuye a esta contracción.

Al crearse la Comisión Federal de Valuación de Inmuebles para lograr parámetros unificados en todo el país, si bien es razonable, incrementará exponencialmente sus valores con un costo difícil de soportar salvo que se reduzcan sensiblemente los porcentuales en los códigos fiscales anuales en cada jurisdicción.

Bienes personales castiga fuertemente con tasa progresiva a quienes escrituran las propiedades por el total de lo comprometido y más aún con el último incremento de la divisa extranjera. Ello llevará el destino a otra banda de la mesa.

Agregar tributos sensibles a la riqueza acumulada no resulta justo y mundialmente se debe evitar. La tasa de estos impuestos patrimoniales debería ser imperceptible al solo efecto de controlar los incrementos en el patrimonio del contribuyente. Los bienes son adquiridos con rentas que soportaron el impuesto a las ganancias, salvo excepciones por aquellos ingresos exentos que son prácticamente inexistentes en la actualidad.

Supuestamente gravar las ventas de inmuebles adquiridos luego del 1/1/2018 produce un inmediato sinceramiento de los precios suscriptos en estas transacciones. El motivo, su resultado quedará alcanzado con el 15% - en lugar un porcentual sobre el precio -, siendo una ventaja registrar su costo real de incorporación al patrimonio que será una variable relevante de la ecuación al momento de enajenación. Además de mostrarse la realidad, los gastos y comisiones vinculadas seguirían el mismo camino.

En la otra banda se produce un efecto pernicioso al determinarse el resultado en pesos, a pesar que la norma permite actualizar el valor de compra. Así queda alcanzada la diferencia de cambio en este impuesto a las ganancias cedular. Se trata de una inequidad manifiesta que repercutirá inmediatamente en la banda contraria y hubiera podido evitarse de calcularse el resultado de estas operaciones en moneda extranjera.

La evasión por distorsión en ganancias -ante la falta de ajuste por inflación- alcanza la otra banda al resentir la recaudación de IVA e ingresos Brutos propiciando una posible inclinación a vender informalmente.

Los derechos de exportación de productos y servicios - como no resultan coparticipables según las propias normas de la Constitución Nacional- hace que las provincias ataquen al contribuyente con nuevas cargas o incremento de las existentes.

Gravar la renta financiera fue producto de un supuesto ejemplo de brindar equidad al sistema, pero en la banda contraria encontramos que el redito de lo invertido no llega a cubrir la inflación acontecida por la pronta desvalorización de la moneda.

El elevado impuesto a las ganancias que recae sobre los trabajadores - tanto autónomos o dependientes- disminuye su poder de compra, y así se reduce la recaudación por ventas a los ciudadanos.

La ley de procedimientos fiscales dispone sanciones de todo tipo y calibre. Su desproporción con la infracción cometida lleva a condonaciones futuras por moratorias o blanqueos. La bola sigue de una banda a la otra.

La ley penal tributaria renueva sus límites cuantitativos con cada reforma legal para delimitar la evasión simple o agravada y la ley penal más benigna deja sin aplicación a varios infractores que merecen su castigo. Sin embargo, una sala del Tribunal de Casación propicia la inaplicabilidad de la ley penal más benigna, es decir, se propicia recaudar a contra legem.

Se ha fijado la UVT (Unidad de Valor Tributario) con el objeto de actualizar en forma automática los montos materiales de mínimos y topes, como también se registra ese método para las multas. Rebota contra la banda lateral al utilizar un índice distorsivo como es el que mide los cambios de precios al consumidor (IPC), que no refleja la realidad de la mayoría de los contribuyentes y se potencian así los impuestos a los ciudadanos.

El acuerdo conclusivo previsto para otorgar una chance al contribuyente en forma previa a la determinación definitiva del impuesto por el fisco, es un proceso adecuado pero mal instrumentado. La otra banda del fisco le niega al contribuyente sus derechos al ser discrecional su aplicación. Nuevamente la bola se desvía a la banda contraria.

Vemos, así como la bola nunca entra en la tronera y continúa rebotando en todas las bandas.

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